Siete días son, para la mayoría de los viajeros, el punto exacto donde Egipto deja de ser una lista de monumentos y empieza a ser un viaje. Es el tiempo justo para ver lo imprescindible sin mirar el reloj: las pirámides de Guiza al amanecer, el nuevo Gran Museo Egipcio con calma, y tres noches navegando el Nilo entre Asuán y Luxor.
Este viaje a Egipto 7 días combina las dos experiencias que ningún visitante debería perderse. Empiezas en El Cairo, frente a la Gran Pirámide de Keops y la Esfinge, y cruzas después las puertas del museo más grande del mundo dedicado a una sola civilización, donde por primera vez se expone completo el tesoro de Tutankamón. Después vuelas al sur y embarcas en un crucero por el Nilo que te lleva, sin deshacer maletas ni una sola vez, al templo de Filae, a Kom Ombo, a Edfu, al Valle de los Reyes y a los colosales patios de Karnak.
Todo el recorrido se hace con guía egiptólogo de habla hispana, traslados privados con aire acondicionado y vuelos domésticos incluidos. Tú te ocupas de mirar; del resto nos ocupamos nosotros.
Nuestro representante te espera en la terminal del Aeropuerto Internacional de El Cairo con tu nombre a la vista. Se encarga de los trámites de entrada contigo y te acompaña hasta el vehículo privado que te llevará al hotel. El traslado es un buen primer contacto con la ciudad: minaretes, tráfico, palmeras y, si llegas de noche, la silueta iluminada de la ciudadela. Resto del día libre para descansar del vuelo.
Desayuno en el hotel y salida hacia la meseta de Guiza. Empiezas por la Pirámide de Keops, la única de las siete maravillas del mundo antiguo que sigue en pie, y continúas con las de Kefrén y Micerinos. Desde el mirador panorámico se entiende de golpe la escala del conjunto. Bajas después al Templo del Valle, construido en granito y alabastro, y llegas cara a cara con la Esfinge.
Almuerzo en un restaurante egipcio de cocina local y traslado al Gran Museo Egipcio, a poco más de dos kilómetros de las pirámides. Aquí verás la Gran Escalinata Monumental, el coloso de Ramsés II que da la bienvenida en el atrio, la barca solar de Keops y, sobre todo, las salas dedicadas a Tutankamón: sus 5.398 objetos reunidos por primera vez en un mismo espacio.
Consejo del guía: la entrada al interior de la Gran Pirámide se compra aparte y solo admite un número limitado de visitantes al día. Avísanos con antelación y te la reservamos.
Desayuno y traslado al aeropuerto para volar a Asuán, la ciudad más nubia y más tranquila del Nilo. A la llegada embarcas en tu crucero, justo a tiempo para el almuerzo a bordo.
Por la tarde visitas el Obelisco Inacabado, todavía tumbado en su cantera de granito rosa: 42 metros de piedra que se agrietaron antes de poder levantarse y que explican mejor que cualquier maqueta cómo trabajaban los canteros egipcios. Después navegas en lancha hasta la isla de Agilkia para conocer el Templo de Filae, dedicado a la diosa Isis y rescatado piedra a piedra de las aguas de la presa.
Cena y noche a bordo.
Desayuno mientras el barco navega río abajo. La primera parada es Kom Ombo, un templo doble y perfectamente simétrico: una mitad para Sobek, el dios cocodrilo, y la otra para Haroeris. Dos entradas, dos salas hipóstilas, dos santuarios. En el museo anexo se conservan cocodrilos momificados encontrados en la zona.
Almuerzo a bordo mientras seguimos hacia Edfu, donde un paseo en calesa te deja a las puertas del Templo de Horus, el mejor conservado de todo Egipto: el pilono sigue intacto y los relieves de la lucha entre Horus y Seth se leen como un cómic tallado en piedra.
Por la noche navegamos rumbo a Luxor. Cena y alojamiento a bordo.
El día grande del viaje. Cruzas a la orilla oeste para entrar en el Valle de los Reyes, donde más de sesenta faraones del Imperio Nuevo excavaron sus tumbas en la roca; la entrada incluye tres de ellas. Continúas hacia el Templo de Hatshepsut, con sus terrazas encajadas en el acantilado de Deir el-Bahari, y te detienes ante los Colosos de Memnón, los dos guardianes sentados de un templo que ya no existe.
Almuerzo a bordo y, por la tarde, orilla este: el Templo de Luxor, unido en su día a Karnak por una avenida de esfinges de tres kilómetros, y el Templo de Karnak, el mayor complejo religioso de la Antigüedad, con su sala hipóstila de 134 columnas que sigue dejando sin palabras.
Cena y última noche a bordo.
Último desayuno con el Nilo por la ventana y desembarque. Traslado al aeropuerto de Luxor para volar a El Cairo, donde te recibimos de nuevo y te llevamos al hotel. Tarde libre: buen momento para el bazar de Khan el-Khalili, para el barrio copto o simplemente para un café con vistas al río.
Desayuno en el hotel y traslado al Aeropuerto Internacional de El Cairo según el horario de tu vuelo. Te ayudamos con la facturación y te despedimos con la maleta más pesada de recuerdos que de souvenirs.