3er. Día 26-06-2005
Nos llaman a las 6 de la mañana, he pasado una mala noche por culpa del hodio bisso, pero yo no me pierdo una excursión ni loco, después de un desayuno suave nos vamos a coger el autocar que nos llevará al templo de Edfú, otra decepción más, esperaba que nos llevaran en calesas, pero la verdad no tengo el cuerpo para trotar y tragar polvo, el caso es que el templo está a cinco minutos del barco. Después de pasar por una zona comercial y girando un caminito a la derecha, aparece un precioso templo, tal vez de los que más me han gustado en este viaje. A la entrada parece que nos recibe Horus con su mirada fija en el infinito, y aprovechamos que está distraído para hacernos una foto de familia con Risos y por supuesto con el cartelito de www.viajaraegipto.com que quedará para la posteridad. El interior está llena de salas muy bien conservadas y llenas de color, creo que ha estado oculto bajo las arenas hasta relativamente poco tiempo. Me distraigo un poco del grupo haciendo fotografías y me llama la atención un paisano para que le acompañe por una zona un tanto oscura y sospechosa, le digo que no, pero el individuo insiste hasta que ve que no tengo interes, mas tarde Abdul me diría que era peligroso adentrarse por aquellos pasadizos y que había tenido un accidente una turista francesa hacia pocos días y se mató. Al salir del templo empezaba a apretar el calor de forma considerable, asi que nos decidimos a tomar un té allí mismo que me supo a gloria bendita, desde luego parece mentira que una cosa así de caliente pueda paliar la sed. Al salir del recinto nos queda el suplicio de pasar por delante de los vendedores, esta vez con el alivio de que no pueden salirse de la acera y no te pueden coger ni manosear, cosa que a mi mujer lo llevaba fatal. Esta gente tiene esa costumbre de acercarse y de entrar en contacto físico, la verdad es que a mi tampoco me hace mucha gracia.
De camino al barco, vemos infinidad de fotocopiadoras en la calle misma, con un aspecto de los años 80, bastante viejas, no lo entiendo, ¿qué fotocopian? ¿papiros? ¿momias? Yo que sé, es increíble ver una ciudad con el aspecto de hace 10 siglos y con fotocopìadoras a diestro y siniestro, cada día me sorprende más Egipto.
Bajamos del autobús y Abdul nos dice que nuestro barco está ahí mismo, un cuerno, empezamos a atravesar barcos, lo menos 6, y al final como no, el Nilo, nuestro barco a desaparecido, Dios mio vuelta atrás atravesar todos los arcos detectores, y es que resulta que cada vez que tiene que salir un barco se tienen que mover todos los demás, así que menudo lío, al final lo encontramos y nos llevan como borreguitos a darnos la charla de las excursiones del Cairo, nuestro guía quiere dejar cerradas todas las excursiones diciendo que luego no se puede, que si no hay plazas, nosotros decidimos no contratar ninguna y hacer todo por libre (nos alegraremos y además ahorraremos bastante dinero con esta decisión). Todavía nos queda tiempo suficiente hasta la hora de la comida, es hora de empezar a tomar las cosas con calma porque hasta ahora a sido de locos nuestro horario, asi que nos subimos a la cubierta del barco a la piscinita, que por cierto que fria estaba, nos tomamos la cervecita Stella de rigor y a ver pasar las orillas del Nilo, que más se puede pedir, son de las cosas que más me han gustado, navegar y ver pasar ante ti la vida cotidiana de Egipto como si fuera una película. Cuando bajamos, en recepción nos confirman que nos cambian de habitación (Alá es grande), que maravilla, nos ponen en la habitación 208 que está detrás de recepción y al lado de la cabina del capitán, la verdad es que es una zona tranquila, no hay ruidos, y el río pasa a centímetros de nuestra ventana, esto va cogiendo buena pinta, con la satisfacción del cambio, nos fuimos a comer y Risos otra vez sorprendiendo con una barra de fuet y lomo en la mesa, (es la pera esta mujer). Todavía es pronto, nos da tiempo milagrosamente a echar una siestecita hasta que llegamos a Esna, última parada de nuestro viaje por agua, ya que la esclusa permanece cerrada por obras, y yo que creía que íbamos a poder cruzarla.
Salimos del barco dirección Luxor, este es el primer inconveniente, y es que hay que hacer 60 km por carretera que es 1 hora de camino para ir y luego volver, esto nos restará tiempo para conocer Luxor, pero por el camino nos depara observar la vida que hay alrededor de los canales del Nilo, niños bañando sus burros en el canal, además tuvimos que pasar por 6 o 7 controles de policía, ya perdí la cuenta.
Por fin llegamos ante la puerta de Karnak, es más grande de lo que imaginaba, Abdul nos conduce por el interior, hace mucho calor por el interior, las piedras despiden fuego, observo que de todo lo que hemos visto, este templo es de los peor conservados, hay bastante ruina. Al final nos dan tiempo libre ½ hora para explorar el templo, la verdad es que se llevaría horas, nos unimos a la pareja canaria, y paseando nos llama la atención un hombre que por lo que luego averigüé son vigilantes, para que le sigamos hasta una especie de capilla donde nos monta un paripé de tocar un cacho de mármol con forma de cuerno incrustado en una esfinge y luego nos hace tocarnos el corazón 3 veces y dice que nos besemos (esto me huele a propina), como hasta ahora no entiendo el árabe, creo que nos quiere decir: habéis picado pedazos de pringaos, y ahora mismo os estoy vacilando para que soltéis la pasta. Estoy completamente seguro que nos decía eso, bueno para que le vamos a llevar la contraria, así que le damos 1 mechero, un boli y un euro, pues no veas que pedal se pilló, estos pájaros son unos hijos de Horus, son insaciables con la pasta, se quedó jurando en yo que sé que idioma y le dimos la espalda.
Ahora nos toca ir al templo de Luxor, todavía mucho más grande que el anterior, a mí particularmente me llamó más la atención el obelisco, hermano gemelo del que está en París y que lo cambiaron los franceses hábilmente por un reloj que ni siquiera funciona, también hay una estatua de Ramses II que está muy bien conservada, la verdad es que se me acaban los adjetivos para describir estos monumentos porque es espectacular.
Menos mal empieza a aflojar el calor, no se está mal del todo, nos hacemos la foto típica en el paseo de las Esfinges, tenemos mucha suerte, no hay nadie detrás. Volvemos al autocar, no se de donde salieron pero parecía la invasión musulmana de España pero en versión de vendedores de papiros, no recuerdo bien pero creo que era 5 por un euro, otra vez lo mismo, es tan agobiante que no les compras nada, pero alrededor habían niños que estaban esperando a que les cayera algo del cielo, me acordé de los caramelos y globos que llevaba en la mochila, pocas veces he visto caras de tanta satisfacción y alegría de unos niños, en un momento me vi rodeado y casi tengo que escapar de ellos, me marché con un sabor agridulce de entre alegría por darles cosas y pena por lo desesperados que los veía y encima descalzos, es como si me diera remordimiento de conciencia por lo bien que vivimos nosotros y ellos no.
No se adonde nos llevan ahora, pero tiene mala pinta porque no nos han dicho nada, pero a los 5 minutos para el autocar en un centro comercial bastante moderno y donde por lo que veo todo es mucho más caro, desde joyeria hasta chilabas, la tienda es bastante grande y la gente se separa en un delirio de consumo, a mi esto no me gusta un pelo, asi que decido tomarme un karkade que amablemente nos invita la tienda ya que los beneficios de la compra así se lo permiten, pero desde luego de mi bolsillo no, ya que no compramos nada.
De vuelta al barco donde somos recibidos con una bebida caliente de zumo de limón y una toallita para limpiarnos las manos, está muy bien este detalle.
Esta noche es la fiesta de la chilaba, a mí nunca me ha gustado disfrazarme, pero bueno ya que estamos aquí haremos un esfuerzo y compraremos una, así que hicimos un grupo para salir a comprarlas a Esna, ya que todavía no nos atrevemos a romper el cordón umbilical que nos une al guía y preferimos salir en manada para defendernos de los lobos de los vendedores, somos 12 personas, pero al vernos salir del barco se abalanzan literalmente sobre nosotros, lo siento mucho pero esto me agobia más de lo que pensaba, y a los demás les pasa lo mismo, incluso a mi mujer la desprecia un vendedor diciéndola que se vaya de allí, debe ser porque la ve poco receptiva en la compra y puede influir en los demás, eso colma es vaso y nos volvemos todos sin comprar nada, (alguien pensará que tacaño soy, pero no se trata de dinero, ya que el precio de las cosas aunque te pidan en principio algo más caro, a lo mejor estamos hablando de regatear 2 o 3 euros) , una miseria, pero es la situación tan tensa que se genera.
Atravesamos después de huir 10 barcos vimos algunas tiendas por los barcos pero no nos convencen, a estas alturas tendrá todo el mundo su chilaba y quedaran las más zarrapastrosas, pero no me importa demasiado ya que esto de disfrazarnos no va mucho con nosotros. Después de darnos una duchita reparadora vamos a cenar, a continuación nos llaman para la fiesta, ahora me doy cuenta de que es una fiesta un poco cutre y chapuza, me imagino que en otros barcos lo harán con más gracia pero aquí fue muy simple y no tiene nada que envidiar al baile de cualquier boda en España. Así que con el calor que hace en el salón, nos subimos a la terraza del barco y lo pasamos bastante mejor con la tertulia y la temperatura tan buena que hacía, enseguida nos dan las 12 de la noche y somos los últimos en bajar a dormir, los de la fiesta hace bastante rato que terminaron ya que nos llamaran a diana a las 4.45 de la mañana, pero la noche se me hará mas larga, ya que las cagaleras hacen su presencia.
Ultima actualización el 09-02-2005 @ 12:24 pm
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